Se piensa que fue originado en el pan de ánimas o pan bendecido preparado en España para honrar a los fallecidos..

Existen diversas teorías del origen, una es que se piensa que nació del papalotlaxcalli que era una tortilla con forma de mariposa que se daba en ofrenda a Cihuapipiltin y mujeres muertas en el parto. También se piensa que fue originado en el pan de ánimas o pan bendecido preparado en España para honrar a los fallecidos, el pan se bendecía por el párroco como ofrenda a los fieles difuntos y pudo ser adoptado como una nueva costumbre por los indígenas.

Ingredientes

Preparación

Fermentación:

Mezclar 50 ml de leche tibia toda la levadura fresca y disolver bien.

A esto añadir 2 cucharadas de harina y 2 cucharadas de azúcar y reposar unos 25 a 30 minutos.

En una superficie lisa con el resto de harina, hacer un hueco en el centro y ahí colocar los huevos, integrando la harina y los huevos haciendo una masa.

En seguida añadir la mantequilla desmenuzando con las manos e integrar a la masa.

Ya integrada hacer un hueco en el centro de la masa y añadir ahí el agua de azahar, la cucharadita de sal, la ralladura de naranja y el resto del azúcar. Amasar durante 5 minutos.

Mezclar la masa y la leche tibia poco a poco hasta que deje de ser pegajosa. Descansar y amasar la masa con pausas para tener una consistencia lisa.

Agregar la masa fermentada del principio. Hacer una bolita y dejar reposar en un recipiente engrasado y tapado, en un lugar cálido durante 1 a 2 horas para duplicar su volumen. Se enharina la superficie para trabajar mejor la masa.

Armado: 

Se divide la masa y arman 7 panes de 80 gramos aproximadamente y 7 de 60 gramos. Se da forma en círculos con el centro de la mano, haciendo un hueco para que queden lisos y con la forma del pan de muerto.

Se colocan los panes en una bandeja engrasada, dejando un espacio de 2 a 3 centímetros para que no se toquen al crecer en el horno.

Las masas más pequeñas se usan para decorar. Se hacen los huesitos y el cráneo y se agregan a los panes en la bandeja.

Se precalienta el horno a 180 grados y se hornea 15 minutos.

Ya estando listos se ponen en una rejilla y estando aún calientes se les da una pasada con un pincel, la mantequilla derretida para el brillo. Se espolvorea el azúcar mientras se agrega la mantequilla. Y se dejan enfriar para poder probarlos así o rellenos.